¡Qué bajo caen algunos en sus blogs!

El Sr. Pipi Estrada era un periodista deportivo y, desde que se casó (y posteriormente, divorció) con una presentadora de televisión parece que ha descubierto que se puede vivir de poner verde a los demás. De ir de televisión en televisión criticando a todo el mundo a cambio de unos euros.
Lo último de este señor es que se le ha ocurrido crear un blog. «¡Muy bien!», dirán algunos, «se apunta a las nuevas tendencias en información para seguir con sus labores de peridismo deportivo». Pues no, va a ser que no.
En su «magnífico» blog, al que llama Pim, Pam, Pum, no ha empezado muy bien que digamos. Su primer post, después de la presentación, se lo ha dedicado a su ex-mujer. Y no precisamente para agradecerle por los momentos que, suponemos, pasaría bien. Se dedica a criticarla dando a conocer trapos sucios de su época en que estaban casados.
¡Todo un caballero!. Para eso, que no abra un blog. ¡Qué bajo caen algunos en sus blogs!
